Un motivo frecuente de consulta en psicoterapia es el relacionado con las rupturas de pareja, puesto que estas suelen constituirse como un agente estresor relevante en la vida de las personas, alterando por completo la cotidianidad y el bienestar personal. 

La pandemia se ha constituido como precipitante de separaciones y divorcios.  Factores como el encerramiento, el teletrabajo y el estrés generado por la incertidumbre de los cambios abruptos, han hecho aflorar tensiones o han acentuado antiguos problemas irresueltos en la dinámica de muchas familias a nivel mundial. 

Para ilustrar lo anterior, citamos los casos de Brasil y España, en donde según datos estadísticos oficiales ha habido un incremento en la tasa de separaciones de entre el 15 y el 17% respectivamente, en comparación a años previos a la pandemia [1, 2]. 

La separación de pareja lleva asociada una pérdida emocional y un proceso de duelo, similar a la pérdida de un familiar o ser querido, cuya intensidad y duración varían de un caso a otro. Ansiedad, tristeza, pérdida de sueño y desconcentración son indicadores frecuentes que dan cuenta del malestar psicológico generado por la ruptura emocional. A su vez, la sensación de fragilidad y vulnerabilidad son frecuentes cuando la persona entra en contacto con el dolor que produce la pérdida. 

Sarquis (1995, cit. En Arriagada, Ruiz & Zicavo, 2016) [3] describe este duelo por ruptura como un período de crisis vivenciado desde el sufrimiento, por la pérdida inevitable de las expectativas y proyectos que supone, lo que requiere cambios y adaptación.

La vivencia de este proceso de separación y duelo es necesaria para la superación de la pérdida. Se trata de un proceso complejo, que requiere esfuerzo y adaptación, y que está ligado a las habilidades individuales de la persona para afrontar situaciones de crisis. 

El afrontamiento de una separación también tiene aspectos positivos. Weber (1998, cit. En Bustos, 2011) [4] lo describe como un proceso de renovación fundamental en la identidad de la persona con respecto a sus autorrealizaciones personales, ya que le permite a la persona adquirir nuevas habilidades, sus metas son redefinidas y surge un cambio en su ambiente social. 

Según Barreto y Soler (2007, cit. En Moreno & Esparza, 2021) [5] el duelo tiene un objetivo, y es que el sujeto pueda adaptarse a su nueva realidad ante la falta de la persona perdida, recordarla con afecto y sin desesperación, así como tener en cuenta el aprendizaje de lo vivido.

En el Teléfono de la Esperanza Suiza te ofrecemos un grupo de apoyo para afrontar una separación de pareja. A través de 12 sesiones de 2 horas cada una aprenderemos cómo ir avanzando en las diferentes etapas del proceso de separación, a explorar nuestros sentimientos, nuestro estilo de relacionarnos, nuestra concepción del amor y nuestras expectativas, así como a perdonar y perdonarnos y a mirar de nuevo hacia adelante utilizando esta experiencia como una fuente de crecimiento y aprendizaje.

Texto escrito por Diana Rojas A.

Psicóloga clínica y voluntaria del Teléfono de la Esperanza Suiza


Notas:

[1] Las separaciones y los divorcios siguen aumentando en 2020: un 16% más que el año pasado. https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2020-11-27/las-separaciones-y-los-divorcios-siguen-aumentando_2851055/

[2] Brasil bate récord de divorcios con la pandemia. Recuperado de https://www.swissinfo.ch/spa/coronavirus-brasil_brasil-bate-r%C3%A9cord-de-divorcios-con-la-pandemia/46308344

[3] Arriagada, F., Ruiz, P. & Zicavo N. (2016) La Ruptura matrimonial, un proceso de duelo. Integración académica en psicología vol. 4 No. 11 2016

[4] Bustos, C. (2011) Cuando se acaba el amor: estrategias de Afrontamiento, Duelo por pérdidas Amorosas y crecimiento postraumático en estudiantes universitarios. 

[5] Moreno, J. & Esparza, E. (2021) Estrategias de afrontamiento en la ruptura de pareja. Revista integración académica en psicología, vol. 9 Num 25 Ene-Abril 2021

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