Las dificultades son muchas y variadas: desde estar lejos de la pareja o de la familia, la pérdida de empleo y la ansiedad o la fatiga, hasta el luto tras despedir a un ser querido sin haberlo visto.

¿Qué te está costando más en estos tiempos de cuarentena y coronavirus? ¿Cómo pueden manejarse tantas emociones?

Dos especialistas en el campo de la psicología y psiquiatría recibieron tus inquietudes tras una exitosa convocatoria.

Del gran número de preguntas recibidas, seleccionamos 25 que ilustran ejes temáticos comunes y que se enfocan, en su mayoría, en las áreas de especialidad de las expertas.

Sus respuestas

¿Por qué siento tanta ansiedad en las madrugadas y noches? 

Nuestra ansiedad, en la mayoría de las ocasiones se desencadena ante pensamientos que tenemos de preocupación o de miedo ante el futuro. En otras ocasiones, son nuestros propios síntomas corporales (sentir taquicardias, presión en el pecho, dificultad para respirar, etc.) los que nos asustan y en consecuencia tenemos mayor ansiedad.

En las madrugadas y con el silencio de la noche solemos prestar mayor atención a nuestros síntomas corporales y también son momentos de mayor introspección, en los que les damos más vueltas a nuestras preocupaciones.

Al focalizar nuestra atención en los síntomas de nuestro cuerpo, amplificamos las sensaciones de malestar, nos asustamos y nuestra ansiedad aumenta. Durante el día tenemos más estímulos externos a los que atender, nos distraemos y no nos centramos tanto en la ansiedad.

¿Cómo manejar la ansiedad? En diciembre, me quedé sin trabajo y en marzo perdí un negocio. Mis ahorros se acabaron y debo pagar colegio y arriendo. 

Es normal que sientas ansiedad ante una situación así, ha tenido que ser duro el cambio en tu situación económica. De momento te diría que empieces a plantear diferentes alternativas de solución, buscar opciones, recursos, ayudas, para que sientas un poco de control ante la situación.

El ser humano tiene mucha capacidad de resiliencia. Seguro que encontrarás la forma de salir de esta. Lo importante es fijar la atención en la superación y no quedarte anclado en rumiar y en la queja, porque tu ansiedad aumentará. Mucho ánimo.

Lloro mucho, me estresé tanto que no quise terminar el cuatrimestre en la universidad. ¿Qué hago?

En ocasiones, los retos que nos planteamos son demasiado exigentes y no podemos hacerles frente (por falta de tiempo, de medios… etc.) El miedo a fracasar hace que nos sintamos tan mal que nuestro impulso es evitar esa situación y querer abandonarlo todo.

Mi propuesta es que bajes tus expectativas. Quizás no puedes con todo el curso universitario porque es mucho temario para estudiar, pero sí puedes con algunas de las asignaturas.

En lugar de abandonar el cuatrimestre por completo, elige aquellas asignaturas más fáciles o aquellas que más te motiven a la hora de estudiar. De ese modo, aunque no consigas tu “gran reto”, sí estarás trabajando por conseguir objetivos intermedios.

Los últimos días han sido difíciles, me ha costado dormir y despertarme, ¿Cómo puedo mejorar eso? ¿Cómo evito deprimirme? 

Es posible que la situación de confinamiento haya hecho que rompas tus rutinas diarias y en consecuencia han cambiado tus horarios de sueño. Es una situación excepcional que puedes volver a normalizar.

Empieza poniendo tu despertador e intenta seguir una rutina parecida a cuando trabajabas fuera de casa. Las rutinas también nos proporcionan cierta estabilidad emocional.

Para evitar deprimirte, busca un equilibrio en tus actividades diarias:

  • Dedicar cierto tiempo del día a trabajar, estudiar o conseguir algún reto que implique cierto esfuerzo, así te sentirás útil y capaz de luchar por lo que te propones.
  • Realizar un ratito de actividades gratificantes que te hagan sentir bien (ocio).
  • Un tiempo de ejercicio físico diario.
  • Otro tiempo para relacionarte con familiares y amigos online.

¿Cómo hacer cuando la pareja vive en otro continente y las posibilidades de verla son inciertas? 

Gracias por hacer esta pregunta porque es una cuestión que está afectando a muchas personas al igual que a ti. No sólo por no poder ver a la pareja sino también a familiares o amigos que están lejos. No sabemos cuándo podremos volver a viajar en avión o cuándo podremos volver a abrazar sin miedo a alguien.

No llevamos bien esta situación de incertidumbre. Aceptar que las cosas son así y tener paciencia es la mejor opción para adaptarnos a la pandemia.

Pensar que falta aún mucho tiempo para ver a tu pareja es un pensamiento que te genera malestar e indefensión, porque no puedes hacer nada para solucionarlo. Intenta centrarte en el presente, sin anticipar cuánto tiempo falta y sacar el máximo partido a las videollamadas para estar más cerca.

¿Puede este encierro confundir sentimientos, o solo reflota lo que estaba latente? ¿Qué pasa con las exparejas? 

Es difícil contestar a una pregunta así, sin tener más información sobre lo que sientes y piensas en relación a tu ex, pero intentaré responderte.

La situación de confinamiento hace que nuestras emociones estén más a flor de piel, puede hacer que nos sintamos solos y que sintamos mucha nostalgia del pasado. El confinamiento nos impide tener contacto de cerca con otras personas y esa carencia hace que echemos de menos muchas cosas del pasado.

Pero ¡cuidado! Echar de menos a tu expareja no significa que quieras volver.

Antes de tomar decisiones basándote en lo que sientes ahora, espera que pase todo y normalices tu vida. Cuando llegue ese momento, con las emociones más estables y estando en calma, podrás aclarar tus sentimientos y tomar decisiones más adecuadas.

Mi relación duró 6 años y terminó hace uno, sin embargo, en este tiempo de aislamiento siento que me está doliendo más ese tema. ¿Es normal? – Óscar

Claro que es normal. Estar privados del contacto social real hace que nos sintamos más solos. Esto acentúa el malestar y si aún no tenías del todo superada la ruptura con tu pareja, ahora ese malestar se amplifica. Piensas más en ello, aflora la melancolía y la nostalgia por aquello que tenías antes y ahora no.

Permítete estar triste, es normal y es necesario. Los duelos hay que llorarlos y atravesar el proceso es doloroso pero sanará tu herida. Llegará el momento en el que puedas aceptar esa pérdida, cerrarás ese capítulo de tu libro y estarás en buenas condiciones para abrir uno nuevo.

¿Cómo apoyar anímicamente a mi esposo que se quedó sin trabajo y yo no? 

Perder un trabajo es una pérdida más en nuestra vida que suele implicar pasarlo mal y atravesar un pequeño duelo. En ocasiones, puede ir acompañado de una sensación de fracaso que baja el estado de ánimo, la autoestima y acentúa el malestar.

En lugar de decir “no te preocupes”, darle consejos o precipitarte en decirle lo que tiene que hacer, es más adecuado que simplemente le escuches, que permitas que se desahogue contigo y que si tiene momentos de mayor irritabilidad, seas paciente y comprensiva con su malestar. La escucha puede ser la mejor ayuda en estos casos.

¿Cómo manejar el trabajo y el aislamiento? El trabajo se ha inmiscuido en mi descanso y mi vida personal, generando enojo y frustración 

Los descansos son importantes y necesarios, no sólo para nuestra salud física y mental, sino también para poder estar al 100% y ser más productivos en los momentos que lo requiere.

Tener una rutina de horarios e intentar cumplirlos es la recomendación y si tienes espacio en casa, usa una habitación sólo para trabajar y al terminar cierra la puerta hasta el día siguiente.

Al igual que cuando trabajabas fuera de casa tenías que terminar tu jornada y dejar cosas pendientes para el día siguiente, ahora con el teletrabajo eres tú quien debe poner punto final a la jornada laboral y darle prioridad también a tus momentos de ocio y descanso.

¿Cómo mantener hábitos saludables durante esta contingencia? 

Es importante que cuides tus hábitos de sueño, alimentación, realices ejercicio físico y tengas tiempo para hacer actividades de obligación pero también de ocio. Es muy importante estar en contacto con los seres queridos y pedir apoyo emocional cuando lo necesites.

Me he vuelto un poco exagerado con el tema de la limpieza, ¿cómo controlar esto? 

Muchas personas canalizan la ansiedad a través de comportamientos compulsivos como son la limpieza, el orden o comer compulsivamente. Busca otras formas para canalizar la ansiedad.

Puedes hacer un listado de actividades para hacer a lo largo del día, que sean cosas productivas que te hagan sentir bien (leer un libro, tocar un instrumento musical, pintar, hacer yoga).

¿Cómo se puede manejar el miedo que genera la posibilidad de enfermarse si tengo que salir a trabajar por necesidad? 

Un cierto nivel de miedo al contagio es adaptativo en esta situación porque nos ayuda a estar alerta y a tener comportamientos de protección: mantener la distancia de seguridad, usar guantes y mascarilla, lavarnos las manos, etc.

Lo importante es que el miedo no limite nuestra vida. Al igual que nos hemos tenido que adaptar al confinamiento, también tenemos que adaptarnos a volver salir a la calle y a retomar el trabajo fuera de casa.

Confía en ti y en que las medidas de protección que vas a adoptar te van a ayudar a no contagiarte. Y piensa que si te contagias, habrá profesionales sanitarios que te ayudarán, se están haciendo muchos avances en la investigación para conseguir tratamientos médicos y la vacuna. Y muchas personas están superando la enfermedad. No hay que olvidar los datos de las altas médicas también.

¿Qué aconsejas hacer con tantas emociones que no son placenteras y con el exceso de angustia?

Las emociones no placenteras son normales, pues encontramos en una situación anómala. Lo importante es pensar que esto no será así para siempre. Te recomiendo que busques actividades para mantener tu mente ocupada, hacer ejercicio físico te ayudará a sentirte mejor y pensar que esto pasará, no durará eternamente.

Si tienes alguna persona cerca con la que compartir tus emociones puedes pedir su ayuda; hablarlo y buscar apoyo facilita encontrarnos mejor.

Al estar encerrada en casa con mi mamá es como si hubiera retrocedido, he dejado de sentirme adulta en ciertos aspectos. ¿Cómo manejarlo? 

Identifica qué cosas hacías antes y ahora has dejado de hacer y retómalas.

Quizás tu madre tiende a sobreprotegerte y hace cosas por ti que puedes hacer por ti misma. En un principio has disfrutado de esa ganancia, pero a medida que pasa el tiempo te has dado cuenta de que no te ayuda. Retoma tu autonomía para sentirte bien. Lo importante es que ya te has dado cuenta de ello.

¿Cómo mantenerme optimista si mi esposo y mi hermano son médicos? Además, mi padre atiende una farmacia a sus 68 años de edad 

Para mantenerte optimista aclárale a tu mente que no tiene que confundir la posibilidad de contagio con la certeza de contagio. Diferéncialo. Piensa que ellos van hacer todo lo posible por evitarlo. Confía en ellos.

 

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-52642242

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