Voluntariado y solidaridad

por | 19 Dic, 2022 | Salud mental, Voluntariado | 3 Comentarios

La solidaridad y el voluntariado suelen asociarse. Un ejemplo maravilloso es «El Oasis», un cuento budista sobre la solidaridad:

“Andaban dos hombres perdidos por el desierto. Las horas pasaban, cada vez se sentían más fatigados, tenían mucha sed y mucha hambre. De pronto, llegaron a una tapia muy alta. Tras ella se podían escuchar con nitidez los sonidos de una cascada y de un arroyo. Por encima de la pared asomaba alguna rama de un frondoso árbol frutal. Uno de los dos hombres no se lo pensó, comenzó a trepar a toda velocidad y con mucha agilidad por la pared, hasta llegar a lo más alto y perderse más allá de la tapia. El otro hombre, sin embargo, recogió uno de los frutos que habían caído de las ramas para recobrar fuerzas, dio media vuelta y se dispuso a buscar a otras personas perdidas en el desierto para indicarles el camino hacia aquel oasis.”

Sin la solidaridad, cada persona se encerraría en su pequeño mundo, buscaría su propio bien. No tendríamos la posibilidad de sacar lo mejor de nosotros.

Cuando me hice voluntaria en el Teléfono de la Esperanza, quería ayudar a otras personas. Me llevé una gran sorpresa. Con el tiempo, me di cuenta de que al igual que la persona que enseña, es la que más aprende, la que ayuda, se ayuda. Esa es la magia de la solidaridad. Dar desde el corazón es un acto con el que todos ganamos.

Los beneficios de ayudar a los demás son muchos y me siento identificada con cada uno de ellos:

  • Las personas solidarias viven más tiempo: un promedio de cinco años más que quienes no lo son.
  •  Ayudar a los demás mejora tu salud: tu cerebro libera oxitocina, dopamina y serotonina, que no solo ayudan a reducir el estrés, sino que también te hacen sentir feliz.
  •  Ayudar a los demás contribuye a disminuir los síntomas de la depresión. Te hace olvidar tus propios problemas al dirigir tu atención a los de los demás.
  • Ayudar te hace sentirte útil: te sientes valorado y necesario, lo que aumenta tu autoestima y tu confianza en ti mismo.
  • Te ayuda a no sentirte solo: Encuentras a gente maravillosa de la que aprendes mucho y con la que puedes compartir.

En conclusión

Las personas que más dan son las que más reciben. En mi opinión personal, por la simple ley del “Karma”, lo que envías al universo, él te lo retribuye con creces. Nunca debemos subestimar la influencia que podemos tener en la vida de otras personas. Un pequeño gesto, una pequeña obra, una escucha atenta, sin juicio, puede cambiar vidas.

Así que, si tienes la oportunidad de ayudar a alguien, no dudes en hacerlo. No olvides que no solo estarás ayudando a esa persona, sino que también te estarás ayudando a ti mism@.

Únete al voluntariado en el área de Orientación del Teléfono de la Esperanza Suiza. 

 

Sobre la autora:

Mercedes Alonso es voluntaria y dinamizadora de algunos cursos y talleres del área de Crecimiento Personal del TES.

 

043 817 65 65